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8 personajes históricos que padecieron depresión

A pesar de que un gran número de personajes históricos que padecieron depresión, esto no les impidió conseguir grandes logros o llevar a cabo sus sueños. Desde abolir la esclavitud hasta escribir grandes novelas o inspirar alegría en los demás, sea como sea, fueron capaces de observar y transmitir luz a pesar de encontrarse en las tinieblas.

A continuación hablaremos sobre cómo algunos de esos personajes históricos que padecieron depresión fueron capaces de extraer las fuerzas, la motivación y la energía necesarias para dejar su huella en la sociedad. Profundicemos.

Abraham Lincoln, décimo sexto presidente de los Estados Unidos de América, batalló durante toda su vida con la depresión. En esa época este trastorno del estado de ánimo se conocía como melancolía y así es como sus coetáneos lo describían: como una persona sumamente melancólica y de expresión severa. Pero fue este trastorno el que le proporcionó el valor necesario para convertirse en una de las figuras más emblemáticas de la guerra de secesión americana.

En ocasiones, la depresión que sufría Lincoln estaba acompañada de ataques de pánico, sobre todo, desde que empezó a ejercer la abogacía en Illinois. Ahora se sabe, al estudiar su árbol genealógico, que la familia Lincoln era propensa a padecer depresión. Pero lo que detonó un gran periodo depresivo para Lincoln fue un gran amor, la muerte de su hermana y de un amigo cercano.

Lincoln

2- Edgar Allan Poe (1809-1849)

El reconocido escritor de cuentos de terror padecía depresión y alcoholismo. Muchos de sus cuentos fueron inspirados por experiencias trágicas que marcaron su vida. También fue víctima de constantes pesadillas y alucinaciones que estuvieron presentes durante toda su vida. De hecho, el poeta francés Charles Baudelaire escribió que Poe había nacido marcado por el signo de la desgracia.

Su padre abandonó la familia cuando él tenía un año y al poco tiempo su madre murió de tuberculosis. Poe y sus hermanos quedaron huérfanos. Su hermano mayor fue adoptado por sus abuelos y su hermana pequeña y él por dos matrimonios amigos.

Edgar recibió educación en uno de los mejores colegios de Estados Unidos y pronto dio muestras de su gran habilidad como escritor. También mostraba comportamientos impulsivos y una actitud irritable junto a un consumo excesivo de alcohol. De hecho, el alcoholismo junto al consumo de otras drogas desencadenó en su temprana muerte a los 40 años.

No obstante, los profundos estados de depresión y la fluctuación de su estado de ánimo lo llevaban a una creatividad desbordante gracias a la cuál se podía pasar horas y horas escribiendo, según el mismo contaba.

3- Charles Dickens (1812-1870)

Fue uno de los más grandes escritores ingleses de todos los tiempos. Algunas de sus obras más conocidas son Oliver Twits y Canción de Navidad.

Charles Dickens tenía una vida pública muy feliz, pero una vida privada y personal llena de profunda infelicidad, fruto de un bajo estado de ánimo. Algunos de sus conocidos afirmaban que una profunda tristeza le invadía de vez en cuando.

4- Leo Tolstoy (1828-1910)

El escritor y crítico ruso lidió con una severa depresión en la última etapa de su vida, según la investigación de por varios psicólogos y psiquiatras.

Tolstoy

5- Winston Churchill (1874-1965)

Winston Churchill, primer ministro británico, se refería a su depresión como el perro negro. No obstante, el diagnosticó de su trastorno lo realizó su médico de cabecera al conocer y analizar sus periodos depresivos, manías, pensamientos suicidas e insomnio.

Churchill hablaba abiertamente de su condición depresiva. En muchas cartas y artículos que escribió describía como la luz se desvanecía y reinaba la oscuridad en ciertos periodos de su vida. También llegó a explicar cómo lidiaba con su depresión a través de la creatividad: escribiendo, pintando y haciendo bricolaje.

6- Virginia Woolf (1882–1941)

Fue la escritora más destacada del siglo XX. Según diagnósticos de varios psicólogos, Wolf sufría de depresión y trastorno bipolar, los cuales están reflejados en su obra literaria y en algunas de sus cartas, y fueron las causas de su internamiento en varias ocasiones.

Según algunas investigaciones realizadas, las épocas en las que experimentó crisis más fuertes coincidían con la finalización de sus novelas. Aunque el empeoramiento de su estado de ánimo comenzó tras las muertes de su madre, su hermana -dos años más tarde- y su padre.

Virginia Woolf luchó constantemente contra la depresión, pero finalmente se suicidó el 28 de marzo de 1941. Se arrojó al río Ouse con un abrigo llenos de piedras.

7- Ernest Hemingway (1899-1961)

El excéntrico y famoso escritor sufría de depresión, tal como lo afirman algunos expertos. Posteriormente, también fue diagnosticado de trastorno bipolar y narcisismo.

Por su fuerte depresión Hemingway intentó recuperarse con terapia de electrochoque, pero esta le produjo un deterioro cognitivo importante que le dificultó poder escribir. Por otro lado, también recurrió al alcohol para mitigar su sufrimiento. Esta situación junto a su bajo estado de ánimo le incitó a cometer el suicidio en 1961 a la edad de 61 años.

Ernest Hemingway

8- Martin Luther King, Jr. (1929-1968)

El apasionado y expresivo líder político que defendió los derechos civiles toda su vida, también sufrió depresión desde muy joven. De adolescente experimentó varios episodios depresivos, dos de los cuales desembocaron en intentos de suicidio, debido a la muerte de su abuela.

Luther King también sufrió algunos episodios depresivos cuando ejerció como activista político. No obstante, es cierto que en todo momento se opuso a la ayuda psiquiátrica.

Como vemos, a pesar de que todos estos personajes históricos que padecieron depresión durante, fueron individuos que cambiaron de alguna manera el mundo. Ernest Hemingway, Virginia Woolf, Leo Tolstoy, Charles Dickens y Edgar Allan Poe lo hicieron a través de la literatura, mientras que Martin Luther King, Winston Churchill y Abraham Lincoln desde la política.

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