viernes, agosto 23Noticias Importantes

La fecha 10 en cifras: Cuatro equipos están fuera de combate en apenas un tercio de la LigaPro

Un tercio del campeonato ecuatoriano de fútbol ya se ha disputado (10 de 30 jornadas) y en pleno abril, con siete meses todavía por delante, hay cuatro equipos que ya están fuera de combate. Cuatro es precisamente el número de clubes que la LigaPro aumentó pensando que con 16 participantes, en lugar de los 12 que hubo hasta el año pasado, el nivel de la máxima competición mejoraría. No lo ha logrado y hay preocupación.

De aquí hasta noviembre, El Nacional, Técnico Universitario, América y Fuerza Amarilla, los equipos que en este primer tercio del torneo no han logrado poner dos dígitos en la tabla de puntuaciones a su favor, solo podrán optar por salvar la categoría. Para lograrlo deben mejorar sus pobres rendimientos.

Es que de 30 puntos disputados hasta ahora, los puros criollos solo han sacado 9, un aprovechamiento del 30%. Los 7 puntos del rodillo rojo de Ambato representan un 23%, mientras que los 4 puntos que tienen por igual los cebollitas y los machaleños significan un rendimiento de apenas el 13%.

¿Por qué no pueden optar a nada más? Porque la brecha con los que están arriba es cada vez más amplia a medida que transcurren más jornadas. Solo por citar un ejemplo, el octavo de la tabla, Liga de Quito, que hoy sería el último de los clasificados a los playoff, ya ha sacado más del 50% de los puntos que ha disputado.

Lo máximo que dos de los cuatro últimos podrían escalar es a los puestos del noveno al décimo segundo, que igual no obtendrán ningún premio al final de la temporada regular.

No pueden ocultar lo que está mal. Raúl Duarte, DT de Fuerza Amarilla, que lleva tres años en una crisis visible – solo la «ingenua» LigaPro no lo sabe- dijo que su equipo no está a la altura de un club de serie A, que allí no hay directorio y su presidente no aparece.  Llegaron como invitados (terceros de la serie B) cuando todavía estaba en investigación una denuncia por falsificación de firmas en los roles de pago.

La desastrosa administración de la FEF que salió en enero ordenó un peritaje, así como hizo anteriormente con la denuncia contra Olmedo, pero resulta que los resultados se los guardaron bajo llave y archivaron los casos. ¿La nueva era de la Federación, que aún mantiene a personajes reciclados del chiribogato como el asesor jurídico que también le cantaba al oído a Carlos Villacís, nos revelará qué dicen esos informes?

¿Alguien ha visto a Favián Aguilar después de que perdió las elecciones para alcalde de Machala? ¿Sigue siendo el presidente de Fuerza Amarilla o ya lo abandonó para retomarlo luego como ya lo ha hecho antes? ¿Terminarán los jugadores orenses vendiendo entradas en el estadio como en el 2017 para cobrar algo de dinero, terminarán denunciando falsificaciones de firmas como lo hicieron en el 2018 o se irán antes de que termine este 2019 como ha revelado Duarte las intenciones de sus muchachos? ¿En la LigaPro ven noticias? ¿Qué control financiero hizo a este club?

Siguiendo con el reconocimiento y la auto compasión, Tito Manjarrez, antes de renunciar a la presidencia de El Nacional, a principios de abril, dijo que «hubiera sido mejor bajar nomás a la serie B» cuando quedaron penúltimos en el 2018. Así competía con los que estaban a su nivel. El volante Manuel Balda reconoció que ahora solo están para salvar la categoría.

América, con el mismo impulso que subió a la A va camino de regresar a la B. Es el único equipo que no ha ganado un solo partido. «Tenemos bien asumido, porque así lo dicen los datos, que somos el peor equipo del campeonato con el peor cuerpo técnico», dijo el DT Francisco Correa tras la última fecha.

Las realidades que reconocen Correa, Duarte, Manjarrez y otros involucrados, esfuman los cuentos de hadas que pretenden contarnos cada fin de semana los de la televisora comprometida con «cuidar el producto fútbol» a costa de su propia credibilidad. Pero eso es problema de ellos.

Ver jugar a estos equipos ante los que están en la parte alta de la tabla da lástima, verlos jugar entre ellos da sueño. Son malos y lo saben, lo admiten públicamente.

Hasta que termine la temporada regular para ellos y otros 4 más que no entren a la liguilla, solo existirán para intentar no despedirse de una categoría en la que no merecen estar y en la que los aficionados al buen fútbol no merecen ver.

Que no canten victoria los que están apenas unos peldaños más arriba, porque aún quedan dos tercios de torneo y pueden venirse abajo. Equipos como Mushuc Runa (que ascendió de la B) y Guayaquil City (que debió irse de la A) deden dar gracias a que ahora son 16 y no 12 los participantes como el año pasado, sino ellos serían los condenados al descenso.

 

Basta ver sus pobres números. Los ambateños solo han ganado tres partidos y los guayaquileños dos. La existencia de más bulto esconde la mediocridad. Y en la LigaPro creen que el público no va a los estadios porque «están acostumbrados a ver el fútbol por televisión», ha dicho el presidente Miguel Ángel Loor. O porque los estadios «solo ofrecen cemento» y no hay otros incentivos para que el hincha vaya.

Si hubiese buen fútbol, si existiese un formato atractivo de principio a fin, si estuviesen los participantes que merecen estar, el aficionado estaría en los estadios.

Pero tomaron malas decisiones que la LigaPro no reconoce como tales. En un torneo con 16 equipos en serie A, Cuatro juegan con recursos económicos por derechos de Tv como si fuesen de la B. Intentaron castigarlos de esa manera. Y el real castigo es verlos en la serie A.

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